Forma números en el ábaco
Aparece un número y tú lo formas en un soroban de verdad. Mueve las cuentas, mira el valor que se va actualizando bajo el marco y pulsa Comprobar cuando creas que coincide. Cuatro peldaños, ocho números por ronda, sin registro y sin instalar nada.
🎁 Gratis, sin cuenta, funciona en el móvil
¿Qué vas a practicar?
Ocho números por ronda. El marco de abajo ya está activo — mueve una cuenta ahora si quieres cogerle el tacto antes.
Cómo funciona este ejercicio
- 1Elige qué vas a practicarLos cuatro peldaños no son cuatro tamaños de número, son cuatro ideas distintas: las cuentas de la tierra, luego la cuenta del cinco, luego el valor posicional y luego la varilla vacía. Empieza por la idea que falta, no por los números más pequeños.
- 2Forma el número con las cuentasEl número está escrito en cifras encima del marco. Mueve las cuentas hasta que el marco lo tenga, colocando cada cifra en un solo gesto siempre que puedas en vez de ir contando cuentas hasta llegar. El valor de debajo del marco se actualiza sobre la marcha, así que siempre sabes lo que llevas formado — esa lectura está para usarla.
- 3Comprueba y vuelve a mirar tu marcoNo se corrige nada hasta que pulsas Comprobar, así que pasar por otros números por el camino no te cuesta nada. Después de la comprobación, tu marco se queda exactamente como lo dejaste y enciende la cifra bajo cada varilla, de modo que un fallo te enseña qué columna salió mal en vez de decirte solo que el total no era.
Por qué formar un número es más difícil que leerlo
Leer un ábaco y poner un número en él no son la misma destreza, y casi todos los principiantes son mejores en lo primero. Leer es reconocer: las cuentas ya están colocadas y el alumno solo tiene que nombrar lo que tiene delante. Formar es producir. Coges un número que llevas en la cabeza, lo partes en cifras — cuatrocientos siete son cuatro centenas, ninguna decena y siete unidades — y luego buscas los movimientos de la mano que ponen exactamente eso en el marco. El reconocimiento puede apoyarse en la imagen entera; la producción no tiene dónde apoyarse. Eso es además lo que demuestra un número bien formado y no demuestra una lectura correcta: que el número se sostiene como cifras en posiciones, y no como una imagen de cuentas que simplemente resulta familiar.
Por eso este ejercicio muestra el valor mientras trabajas, y por eso su ejercicio hermano lo esconde. Cuando el marco es la pregunta, el marco tiene que callarse. Aquí el marco es la respuesta, y la pregunta ya está escrita encima en cifras claras, así que a un alumno que ve lo que lleva formado no se le está regalando nada. Está recibiendo lo que recibe un niño sentado al lado de un profesor con un ábaco de verdad: has movido una cuenta, y esto es lo que ha cambiado. Lo que la página sí oculta es la cifra bajo cada varilla, porque averiguar qué varilla tiene qué es justamente el ejercicio.
El orden de los peldaños importa más que el tamaño de los números. A un alumno que sabe formar 4 pero no 7 le falta la cuenta del cinco, y el arreglo es un hábito, no más repeticiones: cinco es una cuenta que baja, así que el siete se pone en un solo gesto — cuenta del cielo abajo y dos cuentas de la tierra arriba, a la vez — en lugar de irlo contando cuenta a cuenta hasta que la varilla parezca correcta. A un alumno que forma 27 como dos cuentas y siete cuentas en una misma varilla le falta el valor posicional; ninguna varilla llega a diez, así que una décima unidad es siempre una cuenta en la varilla de la izquierda, y en eso consiste toda la llevada antes de que haya suma alguna. Y un alumno que va suelto en todo lo demás todavía puede formar 47 cuando le piden 407, porque una varilla vacía no parece algo que haya que formar. Cada peldaño aísla una de esas cosas, así que un fallo te dice qué enseñar a continuación en vez de decirte solo que algo salió mal.
Todo ocurre en tu navegador. Sin cuenta, sin puntuaciones guardadas en ningún sitio y sin nada enviado a un servidor — cierra la pestaña a mitad de ronda y lo único que se pierde es la ronda.
Cuatro reglas para poner un número
- Una varilla lleva una cifra. Nueve es lo máximo que puede tener una sola varilla, y ninguna varilla llega a diez — una décima unidad es una cuenta en la varilla de su izquierda, y en eso consiste una llevada.
- La cuenta de encima de la barra vale cinco; las cuatro de debajo valen uno cada una. Siete es esa cuenta bajada y dos cuentas subidas, puestas a la vez y no contadas una a una.
- Una cuenta solo cuenta cuando toca la barra. Las cuentas apartadas de la barra no valen nada, ni arriba ni abajo.
- Una varilla vacía es una cifra, no un hueco. Cuatrocientos siete necesita que su varilla de las decenas se quede libre y aun así se cuente.