Dos pantallas, un solo ábaco

Comparte un ábaco en vivo

Abre una sesión, envía el código y quien entre verá tus cuentas moverse mientras las mueves. Cédele el control cuando quieras que lo intente por su cuenta, y recupéralo con un solo toque.

Gratis, sin registro, funciona en el móvil

Abrir una sesión

Recibirás un código para compartir. Tú sigues decidiendo quién entra y quién puede mover las cuentas.

Varillas

o

Entrar en una sesión

¿Tienes un código de un profesor o de un padre? Escríbelo aquí.

La persona que te invitó puede ver cada cuenta que muevas.

Cargando el ábaco…

Cómo funciona

Tres pasos, sin registro

  1. 1

    Abre una sesión

    Elige cuántas varillas quieres y empieza. Recibes un código de cinco caracteres y un enlace para enviar — nada que instalar y nadie que se tenga que registrar.

  2. 2

    Autoriza la entrada

    Cuando alguien escribe tu código, se te pregunta antes de que vea nada. Hasta que digas que sí, no ve el marco en absoluto.

  3. 3

    Demuestra y luego cede el control

    La otra persona ve tus cuentas moverse en tiempo real. Pulsa Dar el control cuando quieras que lo intente, y recupéralo en cuanto quieras el marco para ti otra vez.

Por qué importa ver moverse las cuentas

La técnica de cuentas es una destreza motriz antes que una destreza aritmética, y corregirla desde una fotografía es casi imposible. Un alumno que baja la cuenta del cinco con el dedo equivocado, o que vacía una varilla en dos movimientos donde bastaba uno, sale impecable en una imagen fija y se delata en cuanto lo ves trabajar. Un marco en vivo enseña el movimiento, que es justo la parte que hay que corregir.

Para quién es esto

Un profesor particular con un alumno que no está en la misma habitación. Un padre o una madre que aprendió con un soroban de verdad y quiere enseñarle a su hijo cómo se mueve el dedo de la forma correcta. Un maestro que atiende a dos alumnos seguidos con el mismo enlace. Ninguna de las dos partes tiene que registrarse, así que funciona con quien tengas al otro lado ahora mismo.

Quién puede mover las cuentas

Tú empiezas con el control y la otra persona empieza mirando. Cédele el control cuando quieras que pruebe algo por su cuenta, y recupéralo cuando quieras volver a demostrar. El control se aplica en nuestro servidor, no solo se oculta en la página, así que quien está mirando no puede mover tus cuentas toqueteando el navegador.

Qué se guarda

Nada. Una sesión vive en memoria mientras está en marcha y desaparece al terminar: no hay grabación ni transcripción, y como nadie se registra, tampoco hay a quién asociarlas. El código deja de funcionar cuando la sesión acaba, y en ningún momento aparece el nombre de nadie.

Preguntas frecuentes

¿Hace falta que los dos tengamos cuenta?
No. Ninguna de las dos partes se registra ni instala nada. Una persona abre la sesión y envía el código de cinco caracteres o el enlace que sale con él, y la otra lo abre en el navegador. No hay nada que crear, nada donde entrar con contraseña y nada que recordar después.
¿La otra persona puede mover mis cuentas?
Solo si tú lo permites, y solo mientras lo permitas. Quien entra empieza mirando; le cedes el control con un toque cuando quieres que pruebe algo, y lo recuperas igual de rápido. El permiso se aplica en nuestro servidor y no se limita a esconderse en la página, así que quien está mirando no puede mover tus cuentas manipulando el navegador.
¿Y si envío el código a quien no debía?
Nadie ve tu marco hasta que lo dejas entrar — escribir un código válido solo deja a esa persona en la puerta, y hasta que digas que sí no recibe ni cuentas, ni número, ni cuántas varillas hay. Si ya hay alguien dentro, puedes sacarlo: pierde su sitio y tu código cambia, así que el enlace que enviaste deja de funcionar mientras tú sigues con la sesión que tenías en marcha.
¿Cuánto dura una sesión?
Hasta noventa minutos, pensados para cubrir una clase y no una partida. También termina antes si no la está viendo nadie, para que una sesión olvidada en una pestaña no se quede ahí ocupando un código. Cuando acaba, las dos partes reciben el motivo en lugar de quedarse con un marco congelado.
¿Funciona en el móvil?
Sí, por las dos partes, y no tienen que coincidir — un profesor en un portátil con un alumno en el móvil es el caso normal, no el raro. El ábaco es el mismo motor de cuentas que usa la app de Kani Math, con el mismo arrastre y los mismos controles de teclado, así que el marco no es en ningún aspecto una versión recortada.
Ver todas las preguntas →